Magia/Poesía

Mercedes Gómez de la Cruz

Roca madre

 

*

Ahora que las barbies están en sus cajitas
y me hice grande,
la madurez vendría a ser
un salto
parece:
Nunca me tomaste en serio
me creíste apenas una imagen,
una cosa vacía
que no fuese
un signo de los tiempos.
Mi concentración
en las batallas
que te permitirán
acariciar a tu hijo recién nacido
tampoco te importan, se ve.
Es así
me pasa siempre:
cuando todos llegan,
yo, que los estuve esperando,
les muestro el lugar
y me voy, ya
me fui:
me aburrí,
paso a otra cosa.
Y aprendo
que esta momentánea soledad
es mi pura fuerza.
A esta hora
en que he dejado
de ser joven y sigo siendo
promesa, ya
estoy cansada
de los campos de algodón:
adiós derecho de piso
por joven
por mujer
por poeta
por autónoma.

*

A ella, cuando nació
le compraron
un vestido de novia
y una libreta de ahorros.

Se esmeraron
en vestirla con flores
¿Por qué si no pidió
ser coronada?

Cuando creció
la besaron
mucho en las mejillas para no
cortarle la cabeza,
la abrazaron
a sus muñecos para no
cortarle las manos.

*

Todes nacimos
¿nos contaron cómo fue?
De noche nací yo,
en un hospital que ahora es
una galería de arte, así que

yo nací en una galería de arte.

Los parámetros y protocolos de atención del parto
en esa época
me llevan a deducir que
mi nacimiento fue muy intervenido,
además del goteo:
litotomía
episiotomía
rotación manual
recibimiento y lejanía,
sondas
nitrato de plata
llanto
frío
separación
Los parámetros y protocolos de intervención

de ese tiempo
me llevan a deducir
12 horas de neo
innecesaria, solución
glucosada o leche artificial,
ya luego en el encuentro
seguro dormí.
Aquel alerta
bajo las luces blancas
aunque parezca que no
siempre lo recuerdo,
-en las células de mi cuerpo-, sí,
ese estrés
terrible y
primigenio.
Ahí está: lo primero que conocimos
¿lo vamos a sostener?

Aquel recibimiento
no fue bienvenida.

*

La fuerza del agua
transforma
las piedras
Raíces de árboles
Raíces al sol
Agua
“Esto es una celebración”:
beber con las manos
mientras se hace equilibrio
sobre un tronco.
Beber con las manos
buscando peces con la mirada.
Lavarnos la cara
Escuchar la corriente
con atención,

bienvenida

*
yo me reconcilio
y te saludo,
sangre mía,
nido y despedida
forma de mí
cosa viva
materia
marca
principio
también

fin

*

ovarios como almendras
útero como puño
sangre como pocillo de café
puntos comparativos
para imaginar
las proporciones.
La sangre limpia
que a veces impacienta.
El ciclo de los elementos.
Un aprendizaje perpetuo
lo que puebla
lo que sangra.

 

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Ella//Mercedes Gómez de la Cruz (Rosario, Argentina, 1974) Poeta, escritora y performer. Se autodefine como “una artista que escribe”. Publicó los libros Roca Madre (2019), Caudal (2019), Tres poemas (2018), 100 muñecas (2004) y Lo que huye (2003). Su libro de poemas “Soy Fiestera” -cuya primera edición es de 2006- tiene ya tres ediciones (Le Pecore Nere, 2021). Integra antologías como La Visita (2018) Danke (2016) Yo soñaba con comprarme una combi (2013) Nada que ver (2012) Las 40. Poetas Santafesinas 1922-1981 (2008) entre otras. Integró la comisión de curaduría del Festival Internacional de Poesía de Rosario (2016) Fundó la editorial Junco y Capulí junto a Gabriela M. Rodi (2004-2006). Fue editora de la revista “Viajeros de la Underwood” (1997-2000). Su poesía fue musicalizada por Alexis Kanter, Germán Roffler y Natalia Solomonoff y traducida al portugués y al inglés. Estudió mucho tiempo Letras (UNR) y es Técnica en Museología y Gestión Patrimonial (ESMR). Actualmente es madre ya de una adolescente, ejerce su oficio de librera y brinda talleres y clínicas de poesía.

 

Ilustración// Keiler Roberts en «Isolada»