Magia/Poesía

Gabriela Bejerman

dorado sigilo

hoy sí despertamos felices
giramos al mismo tiempo y quedamos encajados
es un vértigo espeso
esta felicidad de sentir
el peso de tu brazo
tu mano abarcando mi cabeza
en un descuido, como por una rendija,
viene esa perfección
toda yo dispuesta a tu masculinidad latente
el sol proyecta hojas que palpitan, sombras amarillas
en la cortina de la habitación
me quedo quieta sonriendo agradecida bajo el peso de tu cuerpo
cargado de buenos sueños que ensanchan el amor de la mañana
mientras franjas de nubes nuevas
acercan desde las montañas
su húmeda frescura que festejan
renacidos pájaros cantando
aprieto la almohada contra mi panza
saludo al hijo que me habita
después giramos otra vez en sincronía
lo envolvemos un rato más
en el sigilo dorado, en el silencio dormido

 

primeras palabras antes de nacer

Primeras palabras
de este día sin dueño:
¿es de mamá
que hace un año se fue?
¿es de Cosme
el hijo que va a nacer?

Crece el cielo a sus anchas
empujando estrellas rezagadas
pompones de luz que bailan

Sigo el silencio
entre árboles maduros
y fruta fresca
que estrena el rocío en las ramas

Susurro con labios hinchados
mi boca de madre
que en días próximos va a parir
su primogénita cría

Primeras palabras
que vienen con el agua de los sueños
el sabor de un ansia adormilada
luz baja junto al lecho
antes de que el sol salga
una canción aún no inventada

Preparada está la cama
para que juegues entre nosotros
calor de padre y madre
el pecho, un nido
la piel de nuestros cuerpos es tu abrazo

Primeras palabras
grabadas sobre el papel
primer día de julio
de este año nuevo
que abre el amor en alas
en ramas
una A abierta y primorosa
una flor perfumada
un ojo de bambú

Tejo un portal para tu entrada
el mundo está lleno de bosques y aventuras
de viento sobre las aguas
de cenizas de amor perdurable
como el de mi mamá
que ilumina desde un celeste parque

Primeras palabras
sueltas desde las manos
para recibir tu frescura
y todo tu calor
multiplicado en el mío

Palabras de leche como ríos
para que crezcas
un astro divino
sonriente, aguerrido
coraje para la felicidad
un sello en tu alma
que trae la risa
la unión de los mares
fuego redondo

Primera palabra: océano
Primera palabra: bastión

 

animales enamorados

adentro de un cielo en sueños remojo
deseos chiquitos como llaves tintineantes
salen brillantes
es así levantar la luz de la mañana y ver
la sonrisa blanda y móvil que hace tic tac, carita de bebé
dice todo lo lindo apenas con cachetes
en combate de emoción
los ojos se ríen, me enseñan
riamos con los ojos también, mi amor
arruguitas de sol de la vida
anoche llovía y dormimos leudados
soñé con noches de joda encerrada en un baño
cambiándome la ropa como cambio un pañal
para no estar desnuda cuando llegue the police
a una poeta de chaco y a mí nos publicaban libros
yo planeaba una presentación
y admiraba una mesa de pino con patas verde agua
será que todo estaba cerca del agua
una noche regada de lluvia y brindis
amigos cantando, promesas en la calle poblada
obras de teatro, borracheras
y adentro de la cama, pegado contra mí
el mismo calor, otros sueños
imposibles de saber
atesoro cada ruidito, lo guardo en un frasco
como alguien que emigró de lejos, largo viaje
y traigo en el seno el relicario
de todos tus ruiditos que hacés sin darte cuenta
mi vida ahora es un pueblo lleno de habitantes, sí
todos sos vos, el de los ruiditos y las sonrisas
que ocupan mi alma en un vuelco luminoso como un chaparrón
mi vida toda un pueblo de calles circulares
que llevan a tu cuerpo creciente, luna morfable
a tu cuerpo que alimento, vos hacé lo que sabés
chupá esto que chorrea, somos animales
animales enamorados
vos, bebito parrandero, papito ronqueiro y yo

 

casacuerpo

Vivo en una casa que es mi cuerpo
vivo en un cuerpo que no es sólo mi casa
mi cuerpo es un hogar a leña
suave y fuerte
mojado de pis y de leche

En un sueño, nuestra cama:
duermen aquí mi madre y mi padre
Ella, camisón rosa de seda
Él, enfermo pero en su lugar
y yo, mientras busco ropa que me entre
porque mi cuerpo es ahora una casa muy grande,
prometo que al volver de mi excursión nocturna
dormiré entre papá y mamá
mi lugar en la cama
el lugar de mi bebé
que ocupa el sol, la mañana
ocupa la cama, la casa
mi cuerpo
nuestras tetas tupidas
una selva blanca
andariega cuando puede

Quiero bailar
pero estoy quieta en casa
en la cama
tomando mate a la mañana
en una nueva siesta del bebé
y solo puedo
bailar entre palabras
estar en mi cuerpo un rato
con el mate, la luz y unos chorritos de poesía
que se animan a asomar
sin hacer mucho ruido
sin despertar a Cosme bebé

Mi cuerpo es libre si está cerca de él, un rato
si me fuera arriba, a comer una manzana
un llanto me devolvería en breve a mi lugar

He decidido ceder
abrir las puertas de mi casa cuerpo para que nazca
vivir llenando los aljibes para que coma
y quiero ser dulce conmigo
dejarme llorar imaginando una terraza suave
sin llantos de atardecer

Es la hora de la luz
toda promesa la mañana
quizá esta tarde no seamos presa de la inquietud

Lluvia de barro

Es la hora de la luz
estoy abriendo las puertas de mi casa
las ventanas de mi cuerpo sigiloso
doy la bienvenida a esta fugaz danza de palabras
mi momento concedido
para desperezarme
doy la bienvenida al posible llanto
cuando caiga la tarde
llora él y en un paso de baile
salgo del poema

 

la casa se va a dormir

yo ordeno la cocina con el agua que camina por los platos
satisfecha, disfruto mi rato libre: libre para lavar, ordenar
mi momento de soledad;
abajo, los niños con papi
arriba, mami
¡arriba, mami!
¡a escribir, vamos, arriba!
pero sigo boludeando y mi oportunidad pasa
me perdí en la red social que no es ninguna red
más bien está llena de agujeros
me perdí intentando que la casa parezca armoniosa
¿por qué no me banco la huella?
o no son lindos los libros amontonados
la vianda y la campera abollada
los chiches como popurrí de fiesta…
La casa se va a dormir
di la teta, cambié el pañal, volví a dormirlo
esa cabezota babeando amor sobre mi hombro
es lo más seductor
unifica mi cuerpo como un tornado tierno

¡Cosas tan poéticas que vi hoy…!
un hombre vestido de camuflaje en tonos de gris
lentes de sol policiales
barría un montón de hojas amarillas
junto a su cubículo de seguridad
y algo también del otoño:
llamaradas incontrolables sobre una enorme pared nueva
la enredadera venía de la tierra
de un viejo jardín
de una casa no tirada abajo

Qué tristes son las noticias de la realidad
hay que lidiar con cómo tomárselo
cómo no amargarse, cómo hacer algo
el panadero de ayer dijo
“son sólo cuatro años,
el bien siempre triunfa”

Aunque no sé si tengo tanta esperanza,
me alegró que alguien sí
alguien que se cruzó por mi día
y que además se encargó de hacer
una factura con crema pastelera
histórica, de tan rica

Hoy hablamos de las clases en la calle
la dura situación de Colombia
una alumna puérpera se llenó de amigas
un alumno dermatólogo se puso en la piel de su paciente
creo que puedo hacer una reverencia ante este día
cuyo momento álgido fue la preparación de milanesas de garbanzos
no quedaron un éxito pero, qué satisfacción cocinar algo nuevo
apuntar con marcador rojo los ingredientes
empanar, empanar, empaparse los dedos de pasta de ilusión
y si el resultado fue demasiado crocante,
habremos aprendido
y si no logramos dejar todo pipí cucú antes de ir a dormir
habremos aprendido

Por último me concedo el primer recuerdo del día
el sueño de un viaje a la Antártida, quedar varados en el hielo
que podría romperse cuando descendemos hacia el rescate
corro con mi bebé a upa y nos salvamos
otra vez la ciudad, sí, pero habiendo vivido una aventura
habiendo conocido lo más frío y peligroso
llegamos otra vez al calor del amparo

 

mañana será otro día

Está bien
dejé de luchar contra el día
todas las intenciones de hacer algo
acaban de ser abandonadas
a esta hora es posible creer
que mañana será otro día

¿Cómo pasé de la ansiedad por un día perdido
a la cómplice liviandad de una noche que crece
más grande que el día?

Dejé de luchar contra mi ansiedad sin nombre
el bebé me necesitaba
teta y quieta
mientras duerme a upa
yo, sentada en el sillón
renunciando finalmente a la voluntad
de hacer algo productivo
de ponerle nombre a mi malestar
o intentar escapar del bebé
Ahí estaba mi alivio
en la entrega solicitada a gritos
un pequeño cuerpo tan inquieto como mi mente
tan incómodo como mi injustificado malestar:
no es el resultado electoral a favor de un presidente injusto
no son los enormes maceteros de los que es tan difícil deshacerme
no es el reglamento del edificio de departamentos
que prohíbe cortinas de color
ni el representante de la administración
que cambia su discurso facho de
“que no sea una bandera de los pueblos originarios”
a “te entiendo como artista”
cuando cree saber con qué clase de persona está hablando

Una incómoda jornada ha llegado a su fin
no intento seguir leyendo cuentos caretas
me dejo mecer al bebé sobre mi cuerpo
adopto toda su tibia magia
y doy un paso afuera de la lucha inútil contra nada

Oscurece, el día se lava
bebé despierta ahora contento, satisfecho
dispuesto a jugar un rato con su cuerpo sorpresa
y en la sonrisa que regala entiendo
que el juego empieza de nuevo

 

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Poemas/ Gabriela Bejerman nació en Buenos Aires, en 1973. Trabaja dando talleres de escritura relacionados con la experimentación y con lo autobiográfico. Publicó libros de poesía: Alga, Crin, Pendejo, Ubre, Querida. Y de narrativa: Presente perfecto, Linaje, Heroína. Actualmente prepara Aurelia. La selección de poemas pertenece a este último libro.

Ilustración/Irana Douer nació en 1984 en Buenos Aires, Argentina donde vive actualmente. Ha terminado su Carrera en Bellas Artes y trabaja como artista freelance. Dirige la galería Ruby. Web: www.iranadouer.com.ar